Guild wars: Nightfall es un juego de rol en línea para PC diseñado por Mike O’Brien y distribuido por NCSoft en 2006. Es el tercer título de la saga Guild Wars, que narra una interminable lucha entre el ser humano y criaturas fantásticas.
El juego se desarrolla en las exóticas tierras de Elona , en la provincia de Istán. Allí, el usuario será miembro de la orden de los Lanceros del Sol , cuerpo de élite cuya misión a lo largo de varios siglos ha sido defender la tierra de fuerzas enemigas.
Ahora, un dios hostil pretende doblegar a sus habitantes para siempre, y los lanceros tienen la obligación de proteger Elona.
La misión consistirá en ir adquiriendo poder prestando servicios a los habitantes de las diversas provincias, acabar con los conflictos internos que dividen a las mismas y aniquilar a todo ser malvado que trate de frustrar el éxito de la campaña.
Gráficamente el juego presenta pocas variaciones respecto a su antecesor, Guild Wars: Factions. Mantiene la soberbia calidad de éste, tanto a nivel de protagonistas y enemigos como de escenarios; estos últimos son fieles a la realidad ya sean bosques, paisajes acuáticos o desiertos.
Además, cuenta con una innovación importante, clamoroso fallo de la anterior entrega: los personajes cuentan, al fin, con animación facial, por lo que se acabaron las animaciones incongruentes en que las figuras hablaban sin mover la boca.
La sincronización labial es aceptable, incluso en la versión doblada al castellano. El sonido corre a cuenta de Jeremy Soule, versátil compositor que ha abandonado las melodías orientales en pro de los ritmos tribales y percusión.
Al igual que en versiones anteriores de la saga, la música se alternará con momentos de inquietante silencio, adaptándose ambas condiciones a lo que requiera cada situación. Por ejemplo, cuando se inicia un combate, los compases se tornan más intensos, para acompañar la tensión que se vive. Sin embargo, estas transiciones cuentan con un aspecto negativo, y es la brusquedad con que se llevan a cabo.
En lo concerniente a los efectos, éstos mantienen una calidad aceptable, sin incluir apenas variaciones respecto a su antecesor.
En cuanto a la jugabilidad , se incluye una novedad interesante: la posibilidad de controlar a los héroes de Elona, normalmente controlados por la inteligencia artificial del juego. Esta característica permite a los amantes de la estrategia desarrollar tácticas con el fin de aprovechar al máximo los recursos de los héroes y los del personaje que maneje el usuario.
Por último, cabe destacar que el juego ofrece un abanico de misiones bastante amplio (Aproximadamente una veintena) y añade dos personajes nuevos a los ocho ya existentes: Derviche y Paragón.


