Ya todo un clásico en el mundo de la telefonía móvil, el Startac de Motorola es recordado aún con nostalgia por todos aquellos que lo tuvieron en su día, cuando era de lo más moderno por su pantalla y su nuevo y hasta ese entonces nunca visto diseño.
Este 2011 se cumplieron 19 años desde que salió al mercado el Motorola Startac. La telefonía móvil era un mercado que recién hacía su aparición en masa y el poseer uno de esos modernos teléfonos portátiles era un lujo reservado para aquellos que tuvieran dinero de sobra. Lejos estaban los días en los que hacerse de un móvil era sencillo y casi toda la población contaba con uno.
Anunciándose con comerciales que rezaban "lo que nunca creíste posible", Motorola promocionaba el Startac con su diseño esbelto y ligero, contrario a los diseños que hasta entonces predominaban y que eran enormes, gruesos y muy difíciles de transportar. A pesar de que la compañía ya tenía cierto renombre, fue a partir de ahí cuando realmente comenzaron a despegar.
Por si fuera poco, también estrenaba una línea de diseño hasta entonces nunca antes vista en celulares: el clamshell. El móvil contaba con una tapa que había que abrir para poder usarlo. Era bastante práctico y marcó toda una tendencia para muchos móviles que salieron después al mercado.
Con todas sus novedades, poseer un Startac no era nada barato. En Estados Unidos se vendía en alrededor de 1000 dólares, un precio bastante alto tanto actualmente como en ese entonces. En otras partes del mundo como Latino América o Asia se vendía a precios todavía prácticamente estratosféricos. Aún así, Motorola alcanzó a vender 60 millones de unidades, un éxito rotundo considerando el mercado en aquella época.
En cuanto a características, no hay mucho que destacar del Startac. Contaba con una pantalla monocromática bastante impresionante para su época y la novedosa capacidad de mandar mensajes de texto, aunque esta solo podía ser aprovechada por móviles que salieron después del Startac. Incorporaba además la vibración (de los primeros en incorporarla) y la función de alarma. Pesaba 88 gramos y, en general marcó un antes y un después en el mundo de la telefonía móvil.




