Lo mejor de NBA Street es que cuenta con una visión distinta a la habitual en el género, donde su punto más positivo es que se abandona el realismo a favor de una jugabilidad puramente arcade. Al mismo tiempo, como datos negativos, no tiene una duración demasiado elevada, y es poco realista.
Con NBA Street los desarrolladores de EA Sports prueban suerte dejando de lado el realismo de la saga NBA Live para ofrecer a los jugadores una mecánica de partido muy diferente, con el factor arcade como principal punto positivo en términos generales.
En este juego no es necesario conocer las reglas del baloncesto ni dominar todos los tecnicismos del mismo o incluso saber cómo jugar, dado que está planteado de manera que podamos divertirnos de forma sencilla.
Hay tiros especiales, los partidos se juegan en plena calle, y el mismísimo Michael Jordan hará de guía a lo largo de la partida, algo que le da al juego un aspecto aún más positivo. Pero lo mejor es la fluidez que ofrece en los enfrentamientos, con movimientos espectaculares y los denominados gamebreakers, que hacen que la victoria se decante a un u otro lado dependiendo de si conseguimos encestar en este modo especial.
Por otro lado, y aunque parte de un concepto arcade, también incluye la presencia de jugadores de baloncesto reales y parámetros que demuestran que NBA Street ha tenido muy en cuenta las opiniones de los expertos de esta competición deportiva.
Si bien su modo historia tiene un indudable ingrediente de interés, la mala noticia y lo que le da a NBA Street uno de sus aspectos más negativos, es que se trata de una modalidad más corta de lo que podríamos imaginar. Si nos empleamos a fondo terminaremos el juego sin demasiadas complicaciones en unas horas, quedándonos una sensación de vacío sobre lo que podremos hacer a continuación.
Además, el sistema de juego, puramente arcade, tiene algunos defectos graves, como la excesiva facilidad que hay para encestar con algunas técnicas especiales. La repetición de estos movimientos llevará a que podamos conseguir la victoria de manera extremadamente simple, lo que acaba reduciendo el interés que nos proporciona medirnos cada vez con nuevos rivales controlados por la computadora.
También hace un mal trabajo la banda sonora, donde se repiten de manera constante las mismas canciones, de estilos muy parecidos y una variedad escasa, lo que hace que nos cansemos de escucharla. Algunos de estos errores se solucionaron en la secuela, NBA Street vol. 2 .



