Rímini es una ciudad del norte de Italia, que gracias a su importante patrimonio histórico y cultural, en especial sus abundantes yacimientos arqueológicos romanos, se ha convertido en uno de los destinos turísticos más solicitados del país, únicamente superado por Venecia o Roma.
Rímini es una ciudad que pertenece a la región de Emilia-Romañan, situada en el norte de Italia, y frente al mar Adriático. Se trata de uno de los centros de veraneo más concurridos de la Riviera adriática, superado por lugares como Venecia.
Se trata del principal centro de la ribera romañola, pues en el siglo XX empezó a ser frecuentada por el turismo, pero su máximo apogeo se dio tras la segunda Guerra Mundial: Rímini se convirtió en el destino predilecto del turismo europeo, y el número de visitantes provenientes de todo el mundo que la visitan aumenta año tras año.
Uno de los símbolos de esta ciudad es el Hotel Kursaal de Cattolica, construido en 1848 para albergar importantes acontecimientos sociales. En pocos años esta región pasó a denominarse la ciudad de las pequeñas villas, y el hotel citado anteriormente pasó a ser el emblema de un nuevo turismo en auge.
Rímini es una ciudad que cuenta con innumerables testimonios tanto del periodo romano como del Renacimiento. Uno de sus monumentos más famosos es el Arco de Augusto, un magnífico ejemplo de arco de triunfo romano. Fue erigido en honor a Augusto, y se encuentra entre la vía Flaminia y la vía Emilia. Cuenta con un único ojo con columnas y tímpano.
Otro lugar destacado es el Templo Malatestiano, que data de la segunda mitad del siglo XIII y fue construido por la orden de los franciscanos. Sin embargo, en el siglo XV fue reconstruido por completo bajo las órdenes de Segismundo Malatesta. Cabe destacar que cuenta con la mezcla de diversos estilos, entre los que destacan las magníficas esculturas del célebre artista del Renacimiento Leon Battista Alberti.
Por último, es importante visitar el Puente de Tiberio, construido entre los años 14 a.C. y 21 d.C. Consta de cinco arcos de medio punto, y de él partían varias calzadas romanas, la Vía Popilia y la Vía Emilia, que conducían hasta Rávena y Piacenza respectivamente.
Además, los hoteles en Rímini cuentan con una amplia variedad de características y precios, a gusto del consumidor. Por tanto, en Rímini el turismo es una experiencia que sin duda merecerá la pena.







