A prueba el primer juego de la saga Rumble Roses, que debutó en la consola PlayStation 2 para ofrecer a los amantes de la lucha libre una propuesta en la que los personajes son atractivas chicas de peligrosas curvas dispuestas a dejarse la piel en el ring para conseguir el cinturón de auténticas campeonas.
Rumble Roses para PS2 es un juego que sorprende por el planteamiento del que hace gala, porque no es precisamente habitual encontrarnos con un juego de wrestling en el que sus luchadores sean chicas de atractivas curvas, cada una con su propio estilo de combate.
El juego no es tan profundo como un título de lucha libre de tipo realista, pero ofrece gran diversión y una mecánica de combate que deja huella por lo divertida y original que resulta, incluyendo incluso combates de lucha en el barro, lo que satisface más de una de las fantasías de algunos jugadores.
En total hay 22 personajes, incluyéndose versiones alternativas de las luchadoras, estando presentes en esta selección algunos de los personajes más extraños y pintorescos que Konami ha creado a lo largo de su historia.
Con sus diferentes técnicas de ataque, entre las que se incluyen movimientos muy variados, Rumble Roses gana en diversión y variedad.
Rumble Roses es un juego que busca llamar la atención de los jugadores mediante la particularidad de tener un grupo de chicas atractivas y sexys como luchadoras principales.
Sus animaciones están de lo más cuidadas y representan movimientos de wrestling espectaculares, con técnicas que aprovechan el potencial de la consola PlayStation 2 para mostrarnos golpes muy llamativos.
Los combates están dotados de un buen ritmo y es fácil hacerse a los controles, y por otro lado, hay un gran número de técnicas que deberemos ir aprendiendo de manera progresiva, lo que hace que el juego sea más entretenido.
Dejando al margen la escasa seriedad que tiene el juego, que hará que los jugadores más aficionados a la lucha libre de tipo real huyan de él, Rumble Roses es un título de combates que deja una buena sensación y que ofrece diversión inmediata, además de un buen apartado técnico, con animaciones que brillan de manera especial y secuencias de entrada y combate de una elevada calidad.
Además, su banda sonora está plagada de canciones de lo más pegadizas, con temas de Akira Yamaoka, Aisha, Sota Fujimori, Becky, o Yuka Watanabe, lo que termina de darle un punto de calidad adicional.
No es un juego para todos los públicos, ni es el mejor título de lucha libre, pero divierte y cumple con su trabajo.



