Taz Wanted destaca por su personaje, el famoso demonio de tasmania de los Looney Tunes, debido a que está representado con gran cierto y manteniendo todo el carisma que le caracteriza, además de sus movimientos más reconocibles. Le falla, eso sí, el control y la cámara, que impiden que disfrutemos del juego al máximo, provocando más de un problema a la hora de avanzar.
Taz Wanted incluye cuatro zonas de juego diferenciadas por la incorporación de personajes y detalles característicos de los Looney Tunes , lo que le da al juego uno de sus principales aspectos positivos.
Lo más destacado es que tanto Taz como los demás personajes de estos dibujos animados están muy bien representados, con el objetivo de captar la atención de los jugadores más jóvenes y de complacerles mediante muchísimo humor. Por ejemplo, el propio Taz cuenta con todo tipo de movimientos y expresiones que hacen que cada uno de sus pasos sea gracioso, todavía más cuando lleva a cabo acciones especiales e incluso en los momentos en los que simplemente está girando para acabar con sus oponentes y recolectar objetos.
El apartado gráfico está plasmado utilizando cellshading, el estilo de bordeado de imagen que consigue que el juego tenga la imagen más parecida posible a la de los dibujos animados que se pueden ver en la televisión. Gracias a esta característica los más pequeños de la casa tienen ocasión de disfrutar con un juego que refleja perfectamente los valores más destacados de los Looney Tunes .
El sistema de control no está mal implementado, pero el movimiento de cámara resulta excesivamente molesto, colocándonos en situaciones donde es difícil avanzar con efectividad y en las que habrá que tener mucha paciencia para sobrevivir. Esta cámara tiende a no colocarnos delante de lo que necesitamos ver y se convierte en el elemento más negativo del producto.
Por otro lado, la dificultad, teniendo en cuenta que es un juego para niños, resulta excesivamente elevada, con algunos niveles en los que los más pequeños de la casa tendrán que repetir y repetir una y otra vez las mismas acciones hasta conseguir superar los obstáculos y alcanzar el desenlace de la aventura. Esto, en un juego al que principalmente jugarán los niños, es un defecto que debe ser tomado en cuenta y que reduce mucho el interés que generará entre los usuarios.
Los escenarios, aunque variados, pecan de aprovechar menos de lo posible el mundo de los Looney Tunes .




